¿Qué es Pesaj?


Pesaj es una festividad de 8 días (en Israel 7 días)conmemorándose el aniversario del éxodo de Egipto. Durante todos estos días acostumbramos no comer pan, levaduras ni masas leudadas, reemplazando todo esto por Matzá (pan no leudado).Durante las dos primeras noches de Pesaj, familias y amigos se reúnen para llevar a cabo el ancestral ritual del Seder. En el mismo, se relata la historia del éxodo sobre cuatro copas de vino, Hierbas amargas y Matzá, continuando con una cena festiva extendiéndose hasta tarde en la madrugada con alegres canciones, historias y compartiendo “perlitas” de la gran sabiduría judía.

  • En Pesaj no conmemoramos el pasado. Egipto, el Faraón, Moisés, todos están aquí, hoy y ahora.
  • Egipto es una estrecha y pequeña caja de ego que no te permite crecer.
  • El Faraón es la voz dentro tuyo que se burla de tus maniobras por escapar, diciéndote, “Cómo se te ocurre ser hoy algo que nunca fuiste?”
  • Moisés es el libertador, esa fuerza infinita muy dentro nuestro, impetuosa y poderosa que nos permite liberarnos de cualquier atadura y así poder unirnos con lo verdaderamente trascendental, con Di-s.
  • La libertad y la Tierra Prometida están a tu alcance, simplemente libérate y rompe con todo aquello que fuiste el día anterior.

Este año, desafía a tu Faraón. Conéctate con el Infinito. No solo lleves a cabo el Pesaj, ¡Vívelo y Siéntelo!

Adaptado de las enseñazas del Rebe de Lubavitch


Jametz significa “cereales leudados”. Cualquier comida o bebida que contenga trigo, cebada, avena, centeno o trigo sarraceno y sus derivados y no fueron cuidados de que no leven o fermenten, son considerados Jametz en Pesaj. Durante Pesaj, si algún producto contiene aunque sea una mínima parte de jametz, no la consumimos ni tenemos ningún provecho del mismo, y tomamos los recaudos para que no estén bajo nuestra posesión durante los ocho días de Pesaj.

Venta del Jametz
Toma todas las bebidas, los comestibles e incluso la vajilla, los cubiertos y la batería de cocina que utilizas todo el año, guárdalos en una alacena o placard (puede ser la alacena donde los guardas siempre, pero) cerrándolo durante todo Pesaj. Tu venderás ese espacio temporalmente a un no judío. Como la venta debe ser legal desde la ley judía y también la ley civil (para que no se considere ese Jametz tuyo) por eso delegamos en un Rabino esta misión. El Rabino se ocupa de vender legalmente todo nuestro Jametz al no judío. La venta comienza a regir desde la víspera de Pesaj y el Rabino recompra el Jametz luego de finalizada la festividad.

Búsqueda, quema y eliminación del jametz
La noche previa a la víspera de Pesaj, (Domingo 24 de marzo) llevamos a cabo la “Búsqueda y eliminación del Jametz”:
Envuelve 10 pequeños trozos de Jametz en papel (utiliza para ello pan sin miga) y distribúyelos en toda la casa (recuerda donde los pones). Toma una bolsa de papel, una vela (o linterna), una cuchara de madera y una pluma de ganso. Luego, al anochecer, reúne a la familia y recita la siguiente bendición:
Barúj Atá A-do-nái, E-lo-héinu Melej Haolám, asher Kideshánu Bemitzvotav, Vetzivanu al Biúr Jametz.
Bendito eres Tú, Señor nuestro Di-s, Rey del Universo, que nos santificó con Sus preceptos, y nos ordenó la eliminación del jametz.
Puedes darle a cada miembro mayor de la familia (desde los 10/11 años) un equipo como el tuyo y todos se dispersarán revisando cada rincón de la casa buscando vestigios de jametz olvidados por allí, además de los 10 trozos envueltos que distribuiste antes. Lo que se va encontrando se levanta con la cuchara ayudándose con la pluma, que se utiliza como escobita, y luego se coloca todo en la bolsa atándola y guardándola hasta la mañana siguiente. Luego recita lo siguiente:
“Todo Jametz (cereal o masa fermentada) y levadura que se encuentre en mi posesión, que no lo haya visto y no lo haya eliminado, y del cual desconozco su existencia, sea nulo y sin propietario alguno, igual que el polvo de la tierra”.
A la mañana siguiente, Lunes 25 de Marzo, antes de las 11.00 horas, prepara un fueguito en el patio o jardín (sino, se puede hacer en el balcón en una lata mediana), toma la bolsa que habías guardado el día anterior y quémala.
Luego de quemar el Jametz lo anulamos recitando lo siguiente:
“Todo Jametz y levadura que se encuentra en mi posesión, tanto si lo he visto o si no lo vi, tanto si lo eliminé de mi posesión o no, sea nulo y sin propietario alguno, igual que el polvo de la tierra”.